Los primeros PREMIOS de ‘12 Patios’ a los mejores vinos de CLM

Los primeros PREMIOS de ‘12 Patios’ a los mejores vinos de CLM

La Asociación de Cata y Gastronomía ’12 Patios’ ha elegido la Feria Internacional de Turismo que se celebrará en Madrid del 22 al 26 de enero para entregar los I Premios ’12 Patios’ Castilla-La Mancha con los que reconocerá a los mejores vinos elaborados en las cinco provincias de la región.

Un acto que tendrá lugar en el stand de la comunidad autónoma el 24 de enero, a las 12.30 horas, y que contará con el apoyo de la administraciones regionales y locales.

Seleccionados por sus asociados, con estos premios ’12 Patios’ pretende reconocer la labor de bodegas que apuestan por la calidad en todo el proceso – desde la viña-, por una cuidada elaboración de vinos singulares y personales y que ponen en valor sus vinos en distintos mercados nacionales e internacionales.

En estos primeros premios, los vinos seleccionados han sido:

  • Alaya Tierra,  de  Bodegas Atalaya, en Albacete,   
  • Ulterior Tinto Velasco,  de  Bodegas Verum, en Ciudad Real,  
  • Oveja Naranja, de  Península Vinicultores, en Cuenca,
  • Finca Río Negro Gewürztraminer,  de  Bodega Finca Rio Negro, en Guadalajara, 
  • Piélago, de  Bodegas Jiménez Landi, en Toledo. 

Cinco vinos excelentes que aportan a la visión global de los vinos de Castilla-La Mancha la calidad de la que son merecedores, así como la diversidad de sus suelos y la diferente forma de entender la enología. Con estos galardones ‘12 Patios’ quiere cumplir unos de sus principales objetivos: la necesidad de darle el valor real a los vinos que se producen en la región, sobre todo a través de la difusión de su calidad.

’12 Patios’ nace en Toledo

La Asociación de Cata y Gastronomía ‘12 Patios’ nace en Toledo por el empeño de grandes aficionados al mundo del vino, que deciden unir sus conocimientos y ganas de compartirlos  con personas con intereses comunes.

El espaldarazo necesario para comenzar a existir viene de la mano de ‘Greco Collection Hotels’ que decide ceder instalaciones e infraestructuras para llevar a cabo las catas e involucrarse en la organización de la propia Asociación.

De ahí el nombre de la Asociación, ya que uno de los proyectos más ambiciosos del Grupo, ya en marcha, es unir varios edificios históricos del barrio antiguo de Toledo, en un nuevo espacio de restauración y hostelería, que pondrán en valor 12 patios tradicionales, en los que la Asociación realizará sus retos y proyectos.

Darle valor real a los vinos de CLM

La Asociación surge, entre otras muchas cosas, de la necesidad de darle el valor real a los vinos que se producen en la región, sobre todo a través de la difusión de su calidad. Y para ello la clave es objetivar esa calidad, a través de la comparación con otros vinos de otras denominaciones y de otros países.

Además de difundir la cultura del consumo de vino con el fin de que sea una opción de consumo más y forme parte de nuestro tiempo libre, de nuestro estilo de vida y de nuestra cultura, para que lo sintamos como algo propio, tal y como rezan los estatutos de la entidad.

En definitiva, promover la gastronomía con iniciativas que suponen una nueva forma de entender y de vivir vino gastronomía, trasladando valores como la cultura, la diversidad, la identidad de cada territorio, la importancia del origen, la calidad, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente.

Del otro lado del mundo…

Del otro lado del mundo…

Extraído del blog de opinión personal del Secretario de la Asociación: Rueda la Bola

Los estereotipos, los prejuicios, los desconocimientos… La mejor forma de alejarse de ellos es la experimentación, la lectura, viajar, documentarse. Y eso hicimos en Doce Patios. Nada de que te cuenten, ya si eso lo contamos nosotros.

Al lío: cuando usamos el término Viejo Mundo nos referimos básicamente a Europa y sus vinos, mientras que el término Nuevo Mundo se reserva para los vinos de América, Sudáfrica y Oceanía.

Después de hacer un recorrido catando vino por cinco países del denominado Nuevo Mundo, aunque pueda caer, de nuevo, en una generalización, sí se observa que mientras que en el Viejo Mundo los vinos son más -por decirlo de alguna manera- clásicos, con esa acepción que significa que están más creados para combinar con la comida, los del Nuevo Mundo se centra en elaborar vinos que pueden tomarse sin compañía alguna.

En Europa estamos más acostumbrados a vinos algo menos robustos y de graduaciones alcohólicas más moderadas, mientras que, en los producidos en el Nuevo Mundo la extracción y el color se consideran atributos muy positivos. Algo que va cambiando y se están igualando en este aspecto.

Por otro lado, por destacar diferencias, los vinos europeos tienden a ser algo más frescos y menos dulces que sus contrincantes del Nuevo Mundo. Y esto se aprecia en todos los vinos catados. En América o Australia, por ejemplo, gustan los vinos más dulzones, que, a menudo, recuerdan a los aromas de la mermelada, mientras que en el Viejo Mundo se prefieren vinos algo más sutiles y terrosos.

La crianza en madera supone, frecuentemente, otra diferencia importante, pues en Europa parece cada vez más claro que los aromas de madera deben ser moderados. En el Nuevo Mundo gusta amaderar los vinos, especialmente el vino de Estados Unidos.

Las etiquetas son otro mensaje claro de diferencias entre ambas formas de entender los vinos, aunque con la globalización cada vez resutará más difícil hacer esta división. En todos los vinos la variedad de la uva tiene un lugar y una tipología preeminente, mientras que en los vinos europeos lo que los franceses llaman ‘terroir’ sigue siendo lo que marca la información y la importancia de los vinos. Variedad frente a suelo como filosofía de elaboración.

Con todo, repito y repito, generalizar en un planeta cada vez más global resulta tarea casi imposible.

  • Nueva Zelanda

Nueva Zelanda es la última zona que se ha incorporado a las grandes regiones mundiales del vino, ya que las primeras viñas no llegaron a sus tierras hasta el siglo XIX. Debido al carácter insular de Nueva Zelanda la climatología presenta una gran influencia marítima, lo que es muy relevante para la viticultura ya que ningún viñedo se encuentra a más de 120 km del océano.

La principal variedad de uva en Nueva Zelanda es Sauvignon Blanc, con el 69% del volumen total de producción, pero también hay plantaciones relevantes de Pinot Noir, Chardonnay, Merlot, Syrah, Pinot Gris, Riesling y Gewürztraminer. Los vinos de Sauvignon Blanc de Marlborough, zona que elabora el 75% del total del vino nacional, pusieron a Nueva Zelanda en el foco del mercado internacional. (@lawsonsdryhills)

Lawson’s Dry Hills Sauvignon Blanc 2017

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Sauvignon Blanc de Marlborough. mezcla de cinco viñedos diferentes que representan una amplia gama de suelos (aluviales, limos, gravas, arcilla) y microclimas. Fermentado parcialmente en barrica. Resulta un tanto dulzón.

  • Estados Unidos

Estados Unidos es conocida por sus Cabernet y su Zinfandel, uva aborigen. Se elabora vino en 45 de los 50 estados de los Estados Unidos de América. La diversidad de paisajes, suelos y microclimas ha permitido el desarrollo de una gama de vinos muy variados. Sin embargo ha sido California, quien ha dado a la viticultura americana su reconocimiento. En esta zona, Napa Valley cuenta con más de 150 años de tradición vitivinícola. Las cepas que predominan son Cabernet sauvignon y Chardonnay, y Zinfandel. Sonoma es otra de las zonas californianas más importantes conocida por su Pinot Noir, con vinos más “europeizados”. En total, en California, están plantadas cerca de 410.000 hetáreas de viñedo.

En el Noroeste de EEUU, se encuentra la segunda zona más conocida por sus vinos en el país, Washingtonque posee casi 14.000 ha. de viñas. El estado debe su fama a sus vinos blancos a base de chardonnay y de riesling.

Francis Ford Coppola Diamond Zinfandel 2016

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Sus viñedos se ubican en la finca de Inglenook, en la zona de Sonoma. Ensamblaje deZinfandel y 5% de Petite syrah, con 12 meses de crianza en barrica francesa. Fácil de beber y, por ponerle un pero, poca personalidad. (@coppolawine)

  • Chile

El viñedo en Chile tiene sus orígenes con los conquistadores españoles. La zona vitivinícola más importante se encuentra en la zona del Valle Central, en la que se produce el 50% del volumen nacional. Se sitúa en la gran depresión entre la Cordillera de los Andes y la Cordillera de la Costa. El Valle del Maipo, justo al sur de Santiago, es la mejor zona para elaborar vino sobre todo tinto. Las variedades más conocidas son la Carmenere, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Cot, Merlot y Verdot.

La uva ‘patria’ es la varidedad carmenere, plantada originalmente en la región de Médoc de Burdeos, Francia, donde es usada para producir vinos tintos oscuros y a menudo para vinos de mezcla con petit verdot. Es un miembro de la familia cabernet. La carmenere está considerada una de las seis uvas tintas originarias de Burdeos, junto con la cabernet sauvignon, la cabernet franc, la merlot, la malbec y la petit verdot.

Errazuriz Aconcagua Alto Carmenere 2017

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Viña Errázuriz es una de las bodegas más importantes de Chile, y de las más antiguas, fundada en 1870. Carmenere con 14 meses en barricas de roble francés, el 30% de ellas nuevas. ¡Muy buen vino! (@errazurizwines)

  • Argentina

El origen del vino en Argentina data del año en 1562, cuando se fundan ciudades como Mendoza y San Juan, puntos estratégicos por donde ingresaron viñas desde Chile a la Región de Cuyo, para después distribuirse por todo el país. Actualmente la zona vitivinícola argentina se extiende desde el norte de Cafayate en Salta (Región Noroeste) hasta el sur en el alto valle de Río Negro (Región Patagónica Andina) y desde la cordillera andina en el este hasta los valles del oeste de Mendoza (Región Cuyo).

Mendoza, la región de Cuyo es una de las mejoras zonas para el cultivo de la vid en Argentina. Si bien las cepas son muchas, dentro de los tintos se destacan los Malbec (20.000 ha plantadas en Mendoza), Bonarda, Cabernet Sauvignon, Merlot, y Syrah. Dentro de los blancos se destacan los Chardonnay, Riesling, Sauvignon Blanc y, muy especialmente el Torrontés. El Malbec es la variedad insignia de Argentina y la que mejor representa el paladar local: desde el 2011 es la cepa más cultivada en el país, y se ha posicionado como líder en volumen, calidad y exportaciones a nivel mundial.

El Enemigo Malbec 2015

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Procedente de viñas de malbec plantadas en Tupungato, a una altitud superior a 1.470 metros sobre el nivel del mar. Crianza de 15 meses en barricas de roble francés de segundo y tercer uso. Magnífica relación calidad/precio. Posiblemente, el que más gustó. (@ElEnemigoWines)

  • Sudáfrica

El vino ha sido una parte importante de la historia y la cultura de este país durante más de tres siglos. Sudáfrica es, por tanto, uno de los más antiguos productores. El país cuenta en la actualidad con una superficie plantada de poco más de 100.000 hectáreas y una producción que ronda los 600 millones de litros, de los que exporta aproximadamente la cuarta parte. En 2017, se convirtió en el séptimo productor del mundo.

Aunque hasta hace unas pocas décadas, los vinos sudafricanos eran eminentemente blancos, de un tiempo a esta parte se está equilibrando la producción de blancos y tintos en este país. La variedad Sauvignon Blanc es una de las más utilizadas en blancos, junto con otros tipos de uva como la Riesling, Chardonnay y Chenin Blanc (allí, Steel). En tintos, Hermitage, Cabernet Sauvignon, Syrah, Pinot, Pinotage o Merlot son de algunas de las uvas las más usadas.. Sin embargo, su uva ‘estrella’ es el Pinotage, el resultado de un cruce entre la variedad Pinot Noir con la Cinsault (llamada Hermitage en Sudáfrica), con una interesante historia detrás.

Lyngrove Collection Pinotage 2013

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La bodega está situada en el denominado “triangulo de oro” de las tierras vitícolas sudafricanas, Stellenbosch. El único vino que nos defraudo, porque esperábamos encontrar las características propias de la Pinotage y se nos quedó un poco plano.

P.D.: Hubo un vino ‘telonero’ del que ya hablaré en otro artículo. Un gran vino de Marruecos.

Cinco grandes blancos de La Rioja, cinco

Cinco grandes blancos de La Rioja, cinco

Extraído del blog de opinión personal del Secretario de la Asociación: Rueda la Bola

 Cada vez me gustan más los vinos blancos. Cada vez los disfruto más y cada vez los descubro más. Y en este camino me encontré con cinco grandes de La Rioja, -gracias 12 Patios– de cinco grandes bodegas, cinco. Porque por si alguno no lo sabe, La Rioja ha sido históricamente tierra de vinos blancos, como recuerda el propio el propio Consejo Regulador. De hecho, la calidad de sus blancos, sobre todo con barrica, está a la par que sus bienvendidos tintos.

Pero hete aquí que como para muchos consumidores poco avezados, cualquier vino blanco tiene que ser , sí o sí, más barato que su hermano tinto, en un momento de la historia, poco a poco descendió su consumo y por tanto su producción. Salvo excepciones que hoy recogen sus frutos, muchas bodegas injertaron variedades tintas en cepas de blancas; en las bodegas no había espacio para barricas de crianza de vinos blancos, y el mercado empezó a creer que ni siquiera existían. Craso error que se está subsanando.

Por hacer un brevísimo recorrido por este universo blanco, desde la creación de la Denominación en 1925 las variedades blancas autorizadas por su Reglamento habían sido tres: viura, garnacha blanca y malvasía. A partir del año 2008 se incorporan al Reglamento tres variedades blancas autóctonas: maturana blanca, tempranillo blanco y turruntés, así como tres variedades internacionales: chardonnay, sauvignon blanc y verdejo. Sin embargo, el triunvirato inicial sigue triunfando en los vinos de calidad.

Pero para mi, lo que más ha distinguido tradicionalmente a los vinos blancos de Rioja ha sido su singularidad como vinos de largo envejecimiento, una característica que muy pocas regiones vinícolas del mundo pueden exhibir.

Vamos con los vinos:

Sierra Cantabria Organza 2017

 

 

 

 

 

 

 

 La historia de la familia se escribe desde 1870 como un proyecto de cinco generaciones de viticultores enraizadas en la Sonsierra riojana. Sus viñedos se ubican fundamentalmente en las localidades de San Vicente de la Sonsierra, Labastida y Laguardia, plantados principalmente con la variedad tempranillo, aunque también, en pequeñas cantidades, con garnacha, viura y tempranillo peludo entre otras. Los viñedos tienen edades comprendidas entre los 35 y los 70 años.

Los suelos, de composición arcillo-calcárea y pobres en materia orgánica, nutrientes y sales minerales, son muy apropiados para el cultivo de la vid. Por otro lado, la abundancia de cantos rodados, restos de aluvión y grava les proporcionan un drenaje y una retención hídrica óptima.

  • 50 % Viura, 30 % Malvasía y 20 % Garnacha blanca.
  • Maceración en frío durante 12 horas. Fermentado en barrica nueva de roble francés (zona Vosgues).
  • Crianza total en barrica de 9 meses, en presencia de lías finas, realizando durante los 6 primeros meses dos batonnages por semana.

(Un poco más de guarda le hubiera venido de maravilla. Pena de impaciencia la mía.)

Contino Blanco 2106

 

 

 

 

 

 

 

 Las 62 hectáreas de viñas de Laserna en Laguardia están protegidas por el Cerro de la Mesa y situadas en una meandro del Rio Ebro lo que proporciona a esta tierra una orientación y mesoclima propios. Se extiende en tres terrazas de suelo arenoso calcáreo en las capas más profundas y arcilloso calcáreo en las capas medias y superficiales, en que abundan los cantos rodados propios del terreno aluvial.

  • 85% Viura, 10% Garnacha blanca, 5% Malvasía.
  • Maceración en frío. Fermentación alcohólica en pequeños tanques siempre llenos de acero inoxidable. Cuando ya restan pocos azúcares pasa a barricas francesas nuevas de 350 y 500 litros de capacidad. El 90% del roble es nuevo y un 10% de un uso. Un 7% permanece en barricas de acacia, un 8% en Huevo Nomblot de cemento, 80% en barricas de roble y 5% en acero inoxidable.
  • Crianza sobre sus lías, que son removidas dos veces por semana hasta los 8 meses.

(Este es un blanco para amar los vinos vinos blancos de La Rioja. Ya está delicioso, en unos años…)

Finca La Emperatriz Viura Cepas Viejas 2015

 

 

 

 

 

 

 

En 1878 un vino elaborado en Baños de Rioja ganó un premio en el concurso de vinos de la Exposición Universal de París. Lo presentaba Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III y Emperatriz de Francia. La Emperatriz era propietaria de una singular finca de viñedo situada en la Rioja. Ahí la historia del nombre.

En 1996 la familia Hernáiz adquirió esa misma finca y los hermanos Eduardo y Víctor Hernáiz se pusieron al frente del proyecto. Finca La Emperatriz está situada en el extremo noroccidental de la DOC Rioja, entre las sierras Cantabria y Demanda, a 570 m de altitud (una de las zonas más elevadas de la Rioja Alta). El clima es más continental que lo habitual en Rioja pero a la vez atemperado por la influencia del Cantábrico. El suelo de la finca está cubierto por una capa de 40 cm de canto rodado, que facilita el drenaje y provoca estrés hídrico en las cepas. Además, la blancura de las piedras refleja la luz solar y aumenta la insolación de las plantas, favoreciendo la concentración de polifenoles en las bayas. Se trata de un suelo muy singular, pobre y de extrema dureza.

  • 100% Viura. Cepas de más de 60 años con conducción en vaso y rendimientos de 4.000 kg/ha
  • El mosto yema fermentó durante 10 días en 20 barricas de roble francés. Barricas nuevas, de segundo y tercer año.
  • 10 meses en barrica.

(Lástima de añada, porque el vino sugiere mucha calidad. Le espero con el 2016.)

Capellanía 2014, Marqués de Murrieta

 

 

 

 

 

 

 

 El origen de la bodega Marqués de Murrieta va unido al origen del vino de Rioja ya que en 1852 Don Luciano Murrieta elaboró los primeros vinos de Rioja además de ser el primero en exportarlo fuera del territorio nacional. Don Luciano, nombrado marqués por el Rey Amadeo de Saboya gracias a su labor en Rioja, viajó a Burdeos para aprender las técnicas de elaboración del vino que trajo consigo de vuelta a España.

Vino de pago de limitada elaboración procedente de un viñedo propio centenario

Pago Capellanía. Plantado en 1945 y ubicado en una meseta situada a 485 metros de altitud, en la zona más elevada de Finca Ygay.

  • 100% Viura
  • Fermenta en un depósito de acero inoxidable a temperatura controlada durante 24 días.
  • 15 meses en barricas de 225 litros de roble francés nuevo

(Fácil: esto es un vinazo, de los grandes, de los que valen lo que cuestan con solvencia.)

Viña Tondonia Blanco Reserva 2005

 

 

 

 

 

 

 

 En la mítica ciudad de Haro, capital de La Rioja Alta. Una bodega de las históricas de La Rioja, una de las que ha llevado la calidad de los vinos por todo el mundo. A lo largo de 142 años, las generaciones de los López de Heredia se han consagrado al propósito de conseguir unos vinos excepcionales y con muchas personalidad, fuera de modas e implantando su propia forma de entender los vinos.

Entre 1913-1914, Don Rafael López de Heredia y Landeta llevó a cabo la plantación Viña Tondonia, dando origen al producto más conocido de la bodega. Viña Tondonia es un viñedo de más de 100 hectáreas, situado a la margen derecha del río Ebro, donde se cultivan las viníferas más típicamente riojanas. En la actualidad, 170 Ha. Situada en una concha y abrazada por el Ebro formando una península, conforma un paisaje de aluvión, caliza y chopos

  • Viura (90%), Malvasía (10%)
  • Barrica: 6 años, sometido a 2 trasiegas por año.

(No sé. Quizás sea la máxima expresión de lo que puede ser una larga crianza de los vinos de La Rioja. Imprescindible.)

De las ciudades, la cultura y el turismo

De las ciudades, la cultura y el turismo

Autor: Enrique Navarro Gil

 La cultura es, sin duda producto de la vida urbana ya que sin una fuerte interacción humana es imposible sumar para pasar del conocimiento o la experiencia a la cultura. Por tanto las ciudades son y deben ser expresión cultural , y por tener un origen burgués, de burgo, debe ir salpimentada de transgresión y sobre todo de belleza. La cultura sin estética es inútil y empobrece.

Y esto viene al caso de Toledo. Pocas ciudades de Europa acumulan tan pesada y rica herencia, pero pareciera que se trata de una naturaleza muerta, que se ancló en Isabel la Católica y en el Greco, y todavía vive de una herencia brutal pero al final solo es un caudal recto.

Y a esto viene el caso de mi reflexión. Sin innovación y transgresión, la cultura se estaca y desvanece, y todo cuanto contribuye a revitalizar este acopio milenario no sólo no está de más, es que es vital.

 Toledo, el casco, agoniza entre habitantes que alquilan sus viviendas a turistas, negocios que buscan compradores en las afueras, de manera que cuando se echa la noche la ciudad duerme. Cuando el frío extiende su manto, un taconeo sobre la piedra milenaria es la única música que acecha al caminante perdido entre la soledad.

Mas de 30 años visitando festivales de verano en Salzburgo, Edimburgo, Berlín Bergen , bienales de arte en Venecia o Basilea, y mercados navideños en Centro Europa, y siempre pienso porqué no llenar toledo de actividad cultural. La caña de pescar que supone esta ínsula de historia y arte, es impresionante para conseguir atraer otros públicos, pero hace falta imaginación y sobre todo alguien que tome el liderazgo. Llenar las calles de música, los espacios culturales de nuestros clásicos de antes y de ahora, atraer galerías de arte que huyan del asfixiante madrid que fenece culturalmente de la mano de unos gobernantes que no entienden que la cultura es sobre todo destruir mitos para construir unos nuevos , mal asunto para quien se define como conservador.

Grande ‘Puy De Fou’ enseñándonos historia, pero volvamos a la esencia y revitalicemos con un nuevo renacimiento cultural a la ciudad que el país lo necesita.

Un país que no se conoce está condenado a desaparecer lánguidamente.

Excelente labor de promoción, pero no solo corresponde a los gobiernos liderar, si la sociedad civil no es consciente de que la ciudad puede morir de éxito, de poco servirá el empeño de unas administraciones que relegan los presupuestos para atender necesidades más urgente o apremiantes, pero no por eso más importantes. Invertir en cultura y en promoción turística es no solo una necesidad sino sobre todo una inversión en nosotros mismos y en nuestro futuro como colectividad.

 Y una parte esencial de esta introspección necesaria para conocernos mejor, es nuestro vino, aceite, queso. No olvidemos que somos lo que cultivamos, producimos y comemos. Así que !Viva la cultura y viva el vino!

¡Viva el vino!

¡Viva el vino!

Entrada extaída del muro de facebook del asociado Enrique Navarro Gil

En el 80 aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial , unas cifras que me han llamado la atención y que confirman mi Fe en el ser humano : En la Conferencia de Casablanca, celebrada del 14 al 24 de enero de 1943, a la que asistirían Roosevelt, Churchill y De Gaulle, se consumió una caja de botellas de coñac, tres cajas de botellas de ginebra y otras tres de whisky.


Para la Conferencia de Yalta, en la que se iban a reunir Churchill, Roosevelt y Stalin entre el 4 y el 11 de febrero de 1945, la lista de intendencia preparada por los proveedores británicos incluía 144 botellas de whisky, 144 botellas de jerez y 144 botellas de ginebra. Además, un buque transportó 864 botellas adicionales de whisky y ginebra, y 180 botellas de jerez. Se organizó otro envío que incluía varios centenares de botellas de vino del Rin, vermut, ginebra, whisky y champán. Por último, por si las previsiones se quedaban cortas, se encargó al embajador británico en Moscú un envío a Yalta de 48 botellas más de whisky, además de vino, coñac y cerveza.


Los Aliados dedicaron más fondos a suministrar cigarrillos a las tropas que los que se emplearon en la adquisición de balas.

Para que luego digan que yo tengo vicios. !Viva el vino!

De un torrezno a Doce Patios

De un torrezno a Doce Patios

Cerca de cuatro horas y media por delante. Los 465 kilómetros que separan en coche Pamplona de Toledo. Y, a pesar de los muchos ruegos para parar en cualquier taberna, bar, tasca o similar, y dar buena cuenta de unos torreznos sorianos, los cuatro viajeros del coche sucumben a la autoridad del más alto. Se hace el trayecto del tirón. Se cruza toda la provincia de Soria y ni rastro de su afamado producto ibérico; ni siquiera parada para viajar más ligero, contenciones insanas que no se pudieron evitar.

Y así nace ‘Doce Patios’. La creación de una asociación de cata y gastronomía llevaba tiempo, posiblemente años, rondando por la cabeza. Pero necesitaba un encierro de cuatro horas y media para convertirse en realidad. Necesitaba ese encaje de bolillos que la ayudaría a nacer y, esperemos, a crecer.

La idea, el nervio y el músculo

En ese coche, posiblemente por la ansiedad de los torreznos no gozados, se dieron las claves para poder pasar de un proyecto imaginario a una realidad. La idea estaba madura, los conceptos dispuestos, incluso la programación y objetivos. Hasta la esperanza de oficializar una afición para compartirla en extensión. Las necesidades, la estructura, los conceptos, la dirección, los pilares. La idea, estaba clara.

Y apareció el nervio, precisamente el alto que decidió que no se paraba ni por unos deliciosos torreznos. O, mejor, el NERVIO. Que bien canalizado es capaz de convertir un curso de cocina para infantes, en un récord Guinness; un jardín familiar en un centro cívico, con islas gastronómicas alrededor de la piscina; una jornada de vinos entre amigos, en una sociedad rozando el lobby. Con él, en menos de dos semanas estaban los estatutos redactados, presentados, corregidos, vueltos a presentar, movido hilos para agilizar, más correcciones… Y, por fin: Asociación Doce Patios, número 30609 del Registro General de Asociaciones, con NIF G45911088, y domicilio social en C/ Alamillos del Tránsito, 13 – 45002 Toledo.

Y, la base, el músculo. El tercero del encierro automovilístico, no sólo deseaba esos torreznos, sino que los necesitaba por prescripción médica. Pero ni así. Por lo que en un momento de delirio de abstinencia, decidió que la idea necesitaba apoyo logístico y que él tenía lo necesario para hacer de la asociación algo estable, personal y único. Y, entregado a la causa, aportaba no una sede, ni un local, ni un salón… Aportaba doce patios, espacios típicamente toledanos, que serán los pulmones de uno de los proyectos hosteleros más importantes de los próximos años en la ciudad de las Tres Culturas. Y ahí llega el logo, los espacios físicos, la cobertura logística e incluso humana. El músculo aporta la posibilidad real de andar, trotar, correr.

Ya está en marcha. Idea, nervio y músculo. Y ahora la sangre que son sus asociados, verdadero motor de todo ello, que tiene una vitalidad que augura una salud infinita.

Nota: gracias Ismael por hacernos de ‘chofer’ el día de la torrezno/abstinencia que provoco todo.