¡Viva el vino!

¡Viva el vino!

Entrada extaída del muro de facebook del asociado Enrique Navarro Gil

En el 80 aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial , unas cifras que me han llamado la atención y que confirman mi Fe en el ser humano : En la Conferencia de Casablanca, celebrada del 14 al 24 de enero de 1943, a la que asistirían Roosevelt, Churchill y De Gaulle, se consumió una caja de botellas de coñac, tres cajas de botellas de ginebra y otras tres de whisky.


Para la Conferencia de Yalta, en la que se iban a reunir Churchill, Roosevelt y Stalin entre el 4 y el 11 de febrero de 1945, la lista de intendencia preparada por los proveedores británicos incluía 144 botellas de whisky, 144 botellas de jerez y 144 botellas de ginebra. Además, un buque transportó 864 botellas adicionales de whisky y ginebra, y 180 botellas de jerez. Se organizó otro envío que incluía varios centenares de botellas de vino del Rin, vermut, ginebra, whisky y champán. Por último, por si las previsiones se quedaban cortas, se encargó al embajador británico en Moscú un envío a Yalta de 48 botellas más de whisky, además de vino, coñac y cerveza.


Los Aliados dedicaron más fondos a suministrar cigarrillos a las tropas que los que se emplearon en la adquisición de balas.

Para que luego digan que yo tengo vicios. !Viva el vino!

De un torrezno a Doce Patios

De un torrezno a Doce Patios

Cerca de cuatro horas y media por delante. Los 465 kilómetros que separan en coche Pamplona de Toledo. Y, a pesar de los muchos ruegos para parar en cualquier taberna, bar, tasca o similar, y dar buena cuenta de unos torreznos sorianos, los cuatro viajeros del coche sucumben a la autoridad del más alto. Se hace el trayecto del tirón. Se cruza toda la provincia de Soria y ni rastro de su afamado producto ibérico; ni siquiera parada para viajar más ligero, contenciones insanas que no se pudieron evitar.

Y así nace ‘Doce Patios’. La creación de una asociación de cata y gastronomía llevaba tiempo, posiblemente años, rondando por la cabeza. Pero necesitaba un encierro de cuatro horas y media para convertirse en realidad. Necesitaba ese encaje de bolillos que la ayudaría a nacer y, esperemos, a crecer.

La idea, el nervio y el músculo

En ese coche, posiblemente por la ansiedad de los torreznos no gozados, se dieron las claves para poder pasar de un proyecto imaginario a una realidad. La idea estaba madura, los conceptos dispuestos, incluso la programación y objetivos. Hasta la esperanza de oficializar una afición para compartirla en extensión. Las necesidades, la estructura, los conceptos, la dirección, los pilares. La idea, estaba clara.

Y apareció el nervio, precisamente el alto que decidió que no se paraba ni por unos deliciosos torreznos. O, mejor, el NERVIO. Que bien canalizado es capaz de convertir un curso de cocina para infantes, en un récord Guinness; un jardín familiar en un centro cívico, con islas gastronómicas alrededor de la piscina; una jornada de vinos entre amigos, en una sociedad rozando el lobby. Con él, en menos de dos semanas estaban los estatutos redactados, presentados, corregidos, vueltos a presentar, movido hilos para agilizar, más correcciones… Y, por fin: Asociación Doce Patios, número 30609 del Registro General de Asociaciones, con NIF G45911088, y domicilio social en C/ Alamillos del Tránsito, 13 – 45002 Toledo.

Y, la base, el músculo. El tercero del encierro automovilístico, no sólo deseaba esos torreznos, sino que los necesitaba por prescripción médica. Pero ni así. Por lo que en un momento de delirio de abstinencia, decidió que la idea necesitaba apoyo logístico y que él tenía lo necesario para hacer de la asociación algo estable, personal y único. Y, entregado a la causa, aportaba no una sede, ni un local, ni un salón… Aportaba doce patios, espacios típicamente toledanos, que serán los pulmones de uno de los proyectos hosteleros más importantes de los próximos años en la ciudad de las Tres Culturas. Y ahí llega el logo, los espacios físicos, la cobertura logística e incluso humana. El músculo aporta la posibilidad real de andar, trotar, correr.

Ya está en marcha. Idea, nervio y músculo. Y ahora la sangre que son sus asociados, verdadero motor de todo ello, que tiene una vitalidad que augura una salud infinita.

Nota: gracias Ismael por hacernos de ‘chofer’ el día de la torrezno/abstinencia que provoco todo.