Ramón Laguna es, entre otras muchas cosas, un enamorado de todo lo relacionado con los vinos y un amigo de la Asociación. Tiene la virtud de saber disfrutar y de querer contarlo. Y nuestro blog tiene la suerte de convertirse en uno de sus soportes para hacerlo. Poco a poco iremos publicando sus artículos, bajo el título ‘De la barrica de Ramón’. Este es el primero de ellos.

Reconozco que con el tiempo, uno sin darse cuenta empieza a tener en su recuerdo cosas, personas o sitios concretos que sabe que, por un sinfín de razones, siempre le gustarán. Este es el caso de un sitio que he ido descubriendo poco a poco y que tiene muchas cosas, para mucha gente desconocidas.

Voy a daros algunos datos que creo que os pueden dar idea de por qué digo esto:

  • Tuvo un castillo del que aún hay ruinas, al que se le otorgó un Fuero, modelo del que se utilizaría después para
    Madrid y Toledo.
  • Fue la corte de Castilla durante el reinado de Enrique IV poco antes de la guerra que sería el inicio de la
    creación de España tal y como la conocemos.
  • Han sido famosas sus canteras de piedra.
  • Durante el siglo XX fue mucho tiempo el tercer pueblo en habitantes tras la capital.
  • Su iglesia del siglo XIII (ampliada después) tiene uno de los pocos órganos en funcionamiento en la
    provincia y es habitual la programación de conciertos.
  • Su Plaza Mayor no existía, era un terraplén donde acababa el pueblo. Se tardó 118 años en levantarla sobre arcos
    subterráneos. Uno de ellos es visitable y recorre la plaza por debajo. Llega a unos lavaderos que han sido filmados en muchas películas.
  • Tiene un museo de su paisano mas ilustre, cuya obra está también presente en el Prado, en el Thyssen-Bornemisza
    y otros muchos museos fuera de España.
  • Convento, teatro, ….es ciudad Bien de Interés Cultural. 

Hace unos meses (apuntaros que es en mayo), y dentro de su XIX Feria del Vino estuvimos en Colmenar de Oreja. La verdad es que el día dio para muchas cosas, que paso a contaros:

  • Recorrimos el Túnel de Zacatín, el túnel visitable que recorre por debajo la Plaza Mayor, para llegar a los
    lavaderos y fuente pública de la época de Felipe IV. Desde allí pudimos ver a lo lejos la Ermita del Cristo del Humilladero. El túnel lleva en paralelo el arroyo subterráneo.
  • Nos acercamos a la iglesia de Santa María La Mayor, un edificio enorme, donde estuvimos escuchando el órgano
    ya que era el día en que se realizaba la preparación para un concierto próximo.
  • Estuvimos en la feria en sí, con presencia de varias de las 9 bodegas de vino existentes en el pueblo. Con una
    copa serigrafiada de recuerdo, pagando 5 euros podías degustar 5 vinos a tu elección. Muy buenos, luego comentamos uno de ellos.
  • Fuimos a comer a un célebre local en el que por muy poco, con todo incluido, degustamos varios de sus platos
    locales: croquetas de cocido, pozas (preñao de tomate, cebolla y atún), semicurado con anchoas (de la fábrica de quesos y salazones local) carne al desarreglo y chulas (patatas). Para finalizar pelotas de fraile y limoncillo
    (alcohol local).
  • Concursamos en el concurso de cata a ciegas dirigido por la D.O. Vinos de Madrid.
  • Visitamos el Museo de Ulpiano Checa, escultor y pintor de Colmenar. Inimaginable lo que podéis ver allí.
  • Asistimos al concierto de Jazz de Rachelle Bentley y Gladston Galliza en Bodegas Peral. Fantástico dúo. También
    el de los dos vinos que tomamos con la música.

El vino destacado

 

Un día completo como podéis ver, de esos que se graban para mucho tiempo. Además de en la Plaza Mayor, tuvimos la ocasión de estar en Bodegas Peral degustando sus vinos. Bodegas Peral ha realizado una obra de rehabilitación de la bodega recientemente y la misma ahora tiene espacio para realizar eventos como el concierto al que asistimos. Además de que el mismo fuese muy bueno, ya desde la Plaza Mayor me había quedado impresionado por sus vinos sobremadre. El concepto es básicamente que el mosto incluso fermentado esté en contacto con un porcentaje (suele ser un 25) de los hollejos y las lías durante varios meses. El resultado es un vino con una concentración glicérica muy alta y sensación de presencia ligera de carbónico natural. No se filtra, se embotella directamente, lo cual hace que conserve mucha fruta.

Tomamos dos vinos de este tipo, un blanco malvar 100% y un rosado procedente de la combinación de 80% malvar y 20% tempranillo (en este caso los hollejos usados son los de tempranillo).

Lo sorprendente de ambos es que en boca son muy untuosos y tienen un retronasal prácticamente equivalente a lo percibido en fase olfativa. Una delicia si tienes la precaución de tomarlos a temperatura adecuada (un poquito frescos).

Os dejo la ficha del blanco malvar porque quiero reivindicar esta uva autóctona de Madrid, pero no dejéis de lado el
rosado. 

Nombre: Sobremadre Blanco

Varietales: Malvar

Añada: 2016

Bodegas Peral

Colmenar de Oreja (Madrid)

D.O. Vinos de Madrid